En el centro de Tijuana hay un edificio abandonado que arrastra una historia marcada por la inseguridad y el deterioro.
Conocido popularmente como “El Manicomio”, el inmueble de cinco pisos se ubica entre las calles Novena y Décima de la Zona Centro y se hizo famoso por ser señalado como uno de los puntos de reunión para la venta y el consumo de drogas en la región.













