En 1986, una explosión en la planta nuclear de Chernóbil Nuclear Power Plant cambió la historia para siempre. Durante la madrugada, el reactor número 4 falló durante una prueba, provocando uno de los peores desastres nucleares del mundo. Al inicio, las autoridades intentaron ocultarlo, pero la radiación no se puede esconder. Días después, niveles anormales fueron detectados en otros países de Europa, dejando al descubierto la magnitud del accidente. La ciudad de Pripyat fue evacuada, pero ya era demasiado tarde para miles de personas expuestas. Bomberos y trabajadores acudieron sin saber el nivel de radiación al que se enfrentaban. Muchos de ellos pagaron con su vida.