Una potente combinación de vientos y lluvias continuas ha golpeado el noroeste de Estados Unidos, intensificando los daños provocados por más de una semana de inundaciones en los estados de Washington, Idaho y partes de Oregón.
Ráfagas de intensos vientos en Estados Unidos
Los vientos, con velocidades de hasta 136 km/h (85 mph), han arrancado árboles, tumbado cables eléctricos y dejado a cientos de miles de hogares sin electricidad, complicando aún más la situación para las comunidades afectadas.
En varias localidades, incluidos Pullman (Washington) y las ciudades de Moscow y Lewiston (Idaho), los fuertes vientos han provocado la caída de árboles viejos que han colapsado líneas eléctricas. Las interrupciones del suministro alcanzan a más de medio millón de clientes de energía entre Idaho, Washington y Oregón, según datos de Poweroutage.com, mientras brigadas de servicios trabajan para evaluar y reparar los daños.
Lamentablemente, las condiciones severas han tenido consecuencias graves: en el condado de Twin Falls (Idaho), las autoridades informaron que dos niños resultaron gravemente heridos cuando un árbol arrancado por el viento cayó cerca de donde estaban, y en otras zonas se reportó al menos una víctima fatal relacionada con la caída de árboles en viviendas.
Esta nueva fase de mal tiempo llega en un momento en que muchas comunidades ya estaban lidiando con ríos desbordados, evacuaciones generalizadas y daños importantes en infraestructuras tras acumulaciones de lluvia históricas. Las autoridades han advertido que los riesgos de inundaciones, deslizamientos de tierra y cortes de energía podrían persistir mientras continúen las condiciones meteorológicas extremas.
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