Una fuerte oleada de tornados y trombas marinas convirtió varias regiones de Turquía en escenarios de devastación tras un temporal extremo registrado entre el 3 y 4 de mayo. Las provincias de Gaziantep y Şanlıurfa fueron las más afectadas por un fenómeno meteorológico que dejó al menos un fallecido, múltiples heridos y severos daños estructurales.
Así fueron los efectos de la ola de tornados
La tormenta fue impulsada por una poderosa supercelda que desató simultáneamente lluvias torrenciales, granizo de gran tamaño, vientos destructivos y tornados masivos, provocando inundaciones repentinas y escenas de pánico en distintas comunidades.
En Gaziantep, los fuertes vientos arrancaron techos de edificios, derribaron árboles y destruyeron vehículos, mientras que calles enteras quedaron cubiertas por agua y escombros. Uno de los momentos más impactantes ocurrió en el distrito de Oğuzeli, donde un tornado lanzó un vehículo por los aires y volcó camiones pesados, dejando al conductor gravemente herido.
Al mismo tiempo, en el distrito de Viranşehir, otro tornado arrasó zonas rurales. Viviendas y graneros quedaron reducidos a escombros, mientras las lluvias constantes anegaron caminos y calles.
Las autoridades confirmaron la muerte de un maestro, quien falleció tras el desprendimiento de un panel solar durante el temporal. Además, al menos 11 personas resultaron heridas por escombros voladores.
Equipos de la Presidencia de Gestión de Desastres y Emergencias y la Gendarmería fueron desplegados de emergencia para rescatar afectados y trasladar lesionados a hospitales.
La magnitud del desastre obligó a suspender clases en múltiples escuelas debido a daños estructurales y rutas inseguras.
Habitantes documentaron el fenómeno con teléfonos celulares, compartiendo imágenes que muestran cómo los tornados transformaron ciudades enteras en cuestión de minutos.
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