Durante su gestión al frente de Playas de Rosarito, la ex alcaldesa y diputada federal, Araceli Brown Figueredo, enfrenta acusaciones de permitir un “narcogobierno” en el que la extorsión era parte de la vida diaria.
Empresarios y ciudadanos señalan que no solo los turistas, sino también desarrolladores inmobiliarios y vecinos, fueron víctimas de estas prácticas, y ahora piden que las autoridades mexicanas abran una investigación formal.