Una alerta sanitaria en Estados Unidos puso nuevamente bajo la lupa a varios alimentos que muchas personas comen todos los días. Aunque la investigación sigue en curso, las autoridades analizan si un brote de ciclosporiasis, una enfermedad causada por un parásito, está relacionado con productos elaborados con lechuga iceberg. Por ello, especialistas recomiendan conocer qué otros alimentos también han sido vinculados con este tipo de infecciones y cómo reducir el riesgo.
¿Qué es la ciclosporiasis?
La ciclosporiasis es una enfermedad provocada por el parásito Cyclospora cayetanensis. Este microorganismo puede llegar a frutas y verduras cuando entran en contacto con agua o tierra contaminadas durante su cultivo o procesamiento. La enfermedad no suele ser grave en personas sanas, pero puede causar una diarrea intensa que dura varios días o incluso semanas.
¿Qué alimentos han sido relacionados con este parásito?
La FDA ha identificado varios alimentos que, en diferentes brotes, han estado relacionados con la presencia del parásito. Entre ellos se encuentran:
- Lechuga y otras verduras de hoja verde.
- Ensaladas listas para consumir.
- Fruta cortada.
- Hierbas frescas como cilantro, albahaca y perejil.
- Frutos rojos.
- Uvas.
- Salsas frescas.
- Chícharos dulces.
- Brócoli.
- Col o repollo.
Esto no significa que todos estos productos estén contaminados, sino que han aparecido en investigaciones anteriores y es importante seguir las alertas oficiales.
¿Por qué pueden contaminarse las frutas y verduras?
El parásito no pasa de una persona a otra. El contagio ocurre cuando alguien consume alimentos o agua contaminados. Como muchas frutas y verduras se comen crudas, no pasan por un proceso de cocción que pueda ayudar a eliminar algunos microorganismos. Además, este parásito puede resistir algunos métodos comunes de desinfección.
¿Qué alimentos son más seguros durante una alerta?
Los especialistas no recomiendan dejar de comer frutas y verduras, ya que son importantes para una alimentación saludable. En cambio, aconsejan elegir opciones con menor riesgo, como verduras bien cocidas, frutas que se puedan pelar antes de comer, por ejemplo naranja, plátano, mango o aguacate, además de frijoles, lentejas y otros alimentos preparados con calor.
¿Cómo puedes reducir el riesgo?
Una buena higiene sigue siendo una de las mejores formas de protegerse. Lo recomendable es lavarse las manos antes de preparar alimentos, enjuagar frutas y verduras con agua corriente, retirar las partes dañadas y refrigerar los alimentos una vez cortados. Sin embargo, si existe una alerta oficial sobre un producto específico, lo más seguro es no consumirlo hasta que las autoridades indiquen que ya no hay riesgo.
¿Cuáles son los síntomas de ciclosporiasis?
Los síntomas pueden aparecer entre dos días y dos semanas después de consumir alimentos contaminados. Los más comunes son diarrea acuosa, dolor de estómago, náuseas, pérdida del apetito, cansancio y pérdida de peso. Algunas personas también presentan vómito, fiebre leve y dolor de cabeza.
¿Cuándo hay que ir al médico?
Si la diarrea dura más de tres días, aparecen signos de deshidratación, hay sangre en las heces o la persona afectada es un niño, un adulto mayor, una mujer embarazada o alguien con las defensas bajas, es importante acudir al médico. La ciclosporiasis necesita un tratamiento específico y no siempre desaparece por sí sola.
Mientras continúan las investigaciones sobre el brote en Estados Unidos, las autoridades sanitarias recomiendan mantenerse informado a través de los avisos oficiales y revisar si algún alimento ha sido retirado del mercado. La prevención y una correcta higiene siguen siendo las mejores herramientas para reducir el riesgo de contagio.
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