No es que la calle sea muy ancha, es la confianza la que ya se volvió angosta. En calle Sur, en Pórticos de San Antonio, Tijuana, un bache de gran tamaño ha obligado a conductores a invadir carriles para poder avanzar, en una vialidad que claramente ya no da para más. Porque aquí el problema no es la maniobra… es la calle que, entre abandono y desgaste, se sigue rompiendo como si nada.