El aumento en el precio de la tortilla, que ya supera los 30 pesos por kilogramo en Tijuana, comienza a reflejarse en el encarecimiento de otros alimentos y afecta directamente a negocios como taquerías y establecimientos de comida, que dependen de este insumo para su operación diaria.
Comerciantes señalan que el incremento ha generado mayores costos y ajustes en sus precios, impactando tanto a productores como a consumidores.