Ghisonaccia, en Córcega, Francia, quedó aislada el 20 de octubre de 2026, luego de que las intensas lluvias obligaran a cerrar todas las carreteras de acceso. Según la información difundida, las inundaciones dañaron puentes y vías, mientras 6 mil 500 hogares quedaron sin electricidad. Las precipitaciones alcanzaron 538 milímetros en seis horas en Solenzara y dejaron una persona muerta.