La cascada Maniava, de aproximadamente 20 metros de altura, en los Cárpatos ucranianos, quedó completamente cubierta de hielo durante enero de 2026.
El fenómeno se originó tras una explosión ártica que hizo descender las temperaturas hasta los -20 °C en Ucrania, sumada a una disrupción del vórtice polar que provocó la solidificación casi inmediata del agua.