Hay preguntas que incomodan… y luego están las que provocan silencios incómodos. Así ocurrió con el llamado “super diputado” Cuauhtémoc Blanco, quien, ante cuestionamientos sobre presuntos nexos entre gobernantes y el narcotráfico prefirió aplicar la vieja confiable: hacerse el apurado y seguir de largo, dejando más dudas que respuestas.