El parque de Villas del Álamo, en Tijuana, todavía aparece como un “espacio verde”, aunque el verde parece haberse quedado únicamente en el nombre. Entre tierra seca, áreas deterioradas y falta de mantenimiento, vecinos ironizan que la zona ya no debería llamarse Villas del Álamo, sino más bien “Villas del Abandono”, mientras las condiciones del lugar continúan empeorando.