La denuncia desde Estados Unidos revela la huella del narco en la política mexicana: pactos con el Cártel de Sinaloa, presión a candidatos y voces opositoras acalladas.
Testigos apuntan a operadores que filtraron información al crimen, mientras prácticas como las casillas “zapato” aseguraron resultados para Morena.
Un esquema que se repite: acuerdos para ganar elecciones, autoridades vulnerables y presencia del crimen incluso en áreas de seguridad.