Aunque las playas de Rosarito se mantienen abiertas al público para uso recreativo, eviste un punto que genera preocupación.
El río Huahuatay desemboca directamente a la zona de playa y representa un flujo de agua que podría estar relacionado con aguas contaminadas.
Ciudadanos han compartido que cada vez se siente más el olor en la zona, mientras que otros notan que el agua tiene un color turbio, lo que puede provocar contaminación en la zona.