Con ofrendas, flores de cempasúchil, prendas y disfraces, Baja California comienza a prepararse para el Día de Muertos, una de las tradiciones más queridas de México. Mientras los comercios decoran sus espacios y ofrecen productos alusivos a la celebración, las familias alistan sus altares en casa para recordar a quienes ya no están. Más allá de los adornos, esta festividad representa una oportunidad para mantener vivas las costumbres mexicanas y fortalecer los lazos familiares a través de la memoria y el homenaje a los seres queridos.