Hace tres años, Germán Hernández encontró en el dibujo una forma de expresar su pasión por el arte y, con el tiempo, también una fuente de ingresos. Lo que comenzó casi por casualidad terminó convirtiéndose en parte de su rutina: todos los días se instala entre calle Tercera y avenida Revolución, en el corazón del Centro de Tijuana, donde realiza dibujos para obtener recursos y ayudar a cubrir los gastos de su hogar. Entre trazos y retratos, Germán ha convertido su talento en un oficio que le permite seguir adelante.