El humo que emerge de alcantarillas y pluviales de Tijuana ha generado preocupación entre ciudadanos, ante la posibilidad de que personas en situación de calle ingresen a estas estructuras para encender fogatas y protegerse de las bajas temperaturas. Sin embargo, esta práctica ha sido señalada como una posible causa de daños en la infraestructura subterránea.
Las fogatas en el interior de estas estructuras podrían afectar las tuberías y comprometer la estabilidad del pavimento, aumentando el riesgo de deterioro e incluso de colapsos en las calles.