Los incendios forestales en Indonesia han alcanzado niveles críticos, extendiéndose de forma incontrolable y amenazando directamente las zonas residenciales cercanas.
Esta grave situación, intensificada por una profunda sequía asociada al fenómeno de El Niño y por la quema masiva de terrenos comerciales, no solo pone en peligro los hogares de miles de personas, sino que también ha generado una densa y peligrosa nube de humo tóxico que cruza las fronteras, provocando una emergencia ambiental y de salud pública en todo el sudeste asiático.













