Las intensas precipitaciones registradas en el Líbano durante las últimas semanas han desencadenado severas inundaciones repentinas y complicaciones viales en diversas regiones del país, afectando de manera crítica a ciudades como Trípoli y Zahlé.
El registro de lluvias que superaron los 55 mm de acumulación de agua en lapsos de menos de una hora transformó las principales avenidas y calles en verdaderas corrientes, provocando el bloqueo de vialidades clave y paralizando casi por completo la movilidad urbana.













