Una sociedad puede olvidar una tragedia y, con el paso de las generaciones, volver a quedar expuesta a un peligro similar. Este fenómeno ha sido relacionado con conceptos como la amnesia generacional ambiental y el síndrome de la línea de base cambiante.
La idea es que cada generación tiende a considerar normal el entorno que conoció durante su infancia, aunque este haya cambiado considerablemente con el tiempo.
Así, cuando quienes vivieron una tragedia desaparecen y sus experiencias dejan de transmitirse, las nuevas generaciones ya no recuerdan sus consecuencias.












