Una mujer realizó un macabro hallazgo mientras limpiaba las propiedades de su madre recién fallecida en Allariz, Ourense, al noroeste de España. El pasado lunes 2 de noviembre, al revisar la bodega familiar, abrió un congelador horizontal y encontró el cuerpo de un recién nacido que habría permanecido oculto durante más de 20 años. El descubrimiento fue reportado por el diario local La Región y dio inicio a una investigación de la Guardia Civil.
De acuerdo con las primeras investigaciones, las autoridades sospechan que el bebé pudo haber fallecido en otro punto de la provincia y que el congelador fue trasladado posteriormente hasta el inmueble durante una mudanza. Los agentes interrogaron a personas cercanas a la antigua propietaria y enviaron muestras de ADN a un laboratorio en Madrid para intentar identificar a los padres biológicos. Además, la autopsia deberá determinar las causas del fallecimiento, ya que los primeros reportes indican que el recién nacido tenía entre 32 y 34 semanas de gestación y habría respirado al nacer.
El caso permanece bajo secreto judicial y enfrenta una posible limitación legal debido al tiempo transcurrido. Según la legislación española, determinados delitos contra la vida tienen un plazo de prescripción de 20 años. Por ello, si se confirma que los hechos ocurrieron hace más de dos décadas y se cumplen los requisitos legales, podría no ser posible procesar penalmente a los responsables.