Con la llegada del otoño y el descenso gradual de las temperaturas, también comienza una temporada en la que aumenta la circulación de distintos virus y padecimientos respiratorios. Entre los agentes que pueden presentarse con mayor frecuencia se encuentran la influenza y el rinovirus, por lo que niños y adultos deben reforzar las medidas de prevención durante estos meses. Mantener una adecuada higiene y contar con esquemas de vacunación actualizados, especialmente en menores que requieran alguna vacuna, son algunas de las recomendaciones para reducir el riesgo de enfermedades respiratorias.













