La falta de personal médico y las deficiencias en los servicios de salud en Baja California han dificultado el acceso a tratamientos oportunos. En clínicas públicas, los pacientes enfrentan retrasos de varios meses para obtener una consulta, lo que ha llevado a muchos a buscar atención médica privada, cuyos costos representan una carga económica importante.













