Momentos de extrema tensión se vivieron en la región de Shanxi, en China, luego del colapso de una mina de carbón que provocó un fuerte deslizamiento de material. La situación encendió las alertas entre habitantes y cuerpos de emergencia, ya que la masa de tierra y residuos avanzó peligrosamente hacia una zona urbana cercana, generando preocupación por posibles afectaciones y obligando a desplegar labores de monitoreo en el área.