Un equipo de científicos de Suiza y Estados Unidos identificó una “puerta sísmica” en el paso de Cajón, al sur de California, donde se cruzan las fallas de San Andrés y San Jacinto.
Tras analizar mil años de actividad tectónica, los investigadores detectaron que ambas fallas acumulan niveles de tensión superiores a los registrados durante ese periodo.
Esta zona puede determinar si un terremoto queda limitado a una falla o se extiende a las dos al mismo tiempo. Según el estudio, un fenómeno similar ocurrió en 1812, durante el sismo de Wrightwood. Si se repitiera, el movimiento podría afectar una región más extensa del sur de California.
Los científicos señalaron que ciudades como Los Ángeles, San Bernardino, Riverside y el valle de Coachella podrían verse afectadas por un sismo de gran magnitud. Sin embargo, aclararon que el hallazgo no significa que un terremoto sea inminente ni permite predecir cuándo ocurrirá.