La tragedia en Nepal vuelve a poner el foco en las crecidas repentinas de agua y sus devastadoras consecuencias.
Una riada puede convertir un río aparentemente tranquilo en una corriente capaz de arrasar con todo a su paso en cuestión de minutos.
La reciente tragedia en la frontera de Nepal con el Tíbet, que ha dejado al menos 100 personas fallecidas y cientos de desaparecidos, puso nuevamente la atención sobre este fenómeno.
¿Qué es una riada?
Es una crecida repentina y violenta del caudal de un río, arroyo o cauce natural que puede producirse por lluvias torrenciales, deshielo, deslizamientos de tierra o incluso el colapso de infraestructura hidráulica.
Es diferente a una inundación porque se caracteriza por la rapidez y fuerza con la que aumenta la corriente y se desplaza el agua, mientras que una inundación ocurre de forma gradual.
¿Podría pasar en México?
Sí. México también puede registrar crecidas repentinas, especialmente durante tormentas intensas y ciclones tropicales.
El riesgo aumenta en zonas cercanas a ríos, barrancas y pendientes, así como en lugares donde la urbanización o la infraestructura de drenaje son insuficientes.
Por ello, ante lluvias intensas, las autoridades recomiendan mantenerse alejados de cauces y nunca intentar cruzar una corriente de agua.
Una riada puede comenzar en minutos. Y cuando ocurre, reaccionar a tiempo puede marcar la diferencia.













