Migrantes deportados que llegan a la frontera de Tijuana sin nada tienen que improvisar para poder refugiarse.
Algunos migrantes llegan a Tijuana sin dinero, sin familia y sin un hogar, por lo que tienen que enfrentarse a vivir en cuevas y espacios excavados en la tierra.
Las cuevas son espacios que ellos mismos hacen para mitigar el frío y el calor, son lugares amplios donde encuentran espacio para colocar sus pertenencias y ahí, esperan un milagro para poder salir de ahí.