La familia del pequeño Kyle Lewis pasó de la alegría a la profunda tristeza en el festejo de su cumpleaños. Y es que el niño de 5 años se tragó una tachuela y murió tras 4 infartos.
Los trágicos hechos ocurrieron el pasado 28 de octubre en el Reino Unidos donde los familiares vieron al niño tragarse una tachuela (una sujetador de clavo y cabeza de plástico que se usa para fijar objetos en la pared o pizarrones).
De inmediato, trasladaron al niño al Hospital General de Rotherham donde los médicos lo pudieron reanimar luego de sufrir cuatro ataques cardíacos.
Una vez estable lo llevaron a un centro especializado en la ciudad de Leeds. Ahí tuvieron al pequeño bajo asistencia artificial. Fue tanto el daño que había sufrido por los infartos que su más del 90% del cerebro estaba afectado.
Luego de tener unas convulsiones, el niño de 5 años murió en brazos de sus padres.
Al pequeño le gustaba jugar con dinosaurios, así que en el último adiós, sus familias pusieron en casa una especie de altar con el personaje favorito de su hijo y se pusieron playeras personalizadas con una foto de él con un corazón y la leyenda “Kyle-saurus”, comentó su destrozada mamá.
“La gente me dice que sea fuerte, no es tan fácil como eso. He perdido a mi hijo y no puedo pensar en nada aparte de él en este momento”, dijo la mamá.
Por su parte, amigos de la familia Lewis han abierto una recaudación de fondos en la página de Internet “Gofundme” para ayudar con los gastos del funeral a los padres del niño Kyle.
“Ningún padre debería tener que enterrar a su hijo y luchar a la vez para encontrar el dinero para hacerlo”, se describe en la publicación de la recaudación en apoyo a la familia del pequeño.