Encontrar una veladora encendida, una flor y un vaso con agua sobre una banqueta puede parecer extraño, pero en muchas calles de México estos pequeños altares tienen un significado especial. Generalmente, se colocan en lugares donde una persona perdió la vida de manera repentina, ya sea en un accidente de tránsito o a consecuencia de un hecho violento, como una forma de recordar y honrar a quien falleció.
De acuerdo con la creencia popular, la veladora sirve para iluminar simbólicamente el camino del espíritu y ayudarlo a encontrar descanso después de una muerte inesperada.