Skip to main content

¿Un gran terremoto se acerca? Esto ocurre en un tramo bloqueado de la falla de San Andrés

Un tramo de la falla de San Andrés lleva mucho tiempo bloqueado y acumula tensión, pero ¿significa que un gran terremoto está por ocurrir en California?

La falla de San Andrés forma parte de uno de los principales escenarios de preparación de California ante la posibilidad de un gran terremoto. Una de las zonas que más atención genera se encuentra en el sur de la falla, donde un largo tramo ha permanecido bloqueado durante un periodo inusualmente prolongado.

Esta situación ha alimentado durante años la advertencia de que un gran terremoto podría ocurrir en esta región.

Una falla que se mueve constantemente

La falla de San Andrés es una falla transformante, lo que significa que las placas tectónicas situadas a ambos lados se desplazan horizontalmente una respecto de la otra.

En términos generales, el lado del Pacífico se mueve lentamente hacia el noroeste con respecto al lado norteamericano, a una velocidad promedio de unos pocos centímetros por año. Para dimensionarlo, se trata de una velocidad comparable, en escala geológica, con la que crecen las uñas.

Pero ese movimiento no ocurre de la misma manera a lo largo de toda la falla.

En algunas zonas, ambos lados pueden deslizarse de manera relativamente continua, liberando parte de la tensión acumulada. En otras, las superficies permanecen bloqueadas durante décadas o incluso siglos, mientras la presión continúa acumulándose.

Cuando esa tensión finalmente supera la resistencia de la falla, puede liberarse de manera repentina y generar un terremoto.

¿Por qué preocupa el tramo sur de la falla de San Andrés?

Una de las zonas que más atención concentra se encuentra en el segmento meridional de la falla, que atraviesa el valle de Coachella y se extiende hacia la zona de San Bernardino.

A diferencia de otros sectores que han registrado movimientos sísmicos importantes, este tramo no ha producido un gran terremoto en los registros históricos.

Los estudios paleosísmicos, que analizan evidencias de terremotos ocurridos mucho antes de que existieran registros instrumentales, sugieren que los grandes sismos en esta zona han ocurrido con determinados intervalos a lo largo del tiempo.

El problema es que el periodo transcurrido desde el último gran evento es mayor de lo que cabría esperar al compararlo con algunos de esos patrones históricos.

Es precisamente esta diferencia la que ha convertido al segmento sur en uno de los puntos de mayor interés para los especialistas.

¿Un gran terremoto está por ocurrir?

Que una sección de la falla haya permanecido bloqueada durante mucho tiempo no significa que pueda saberse cuándo ocurrirá el próximo terremoto.

Los sismos no funcionan como un reloj que permita establecer una fecha exacta a partir del tiempo transcurrido desde el último evento. Por ello, aunque los científicos pueden identificar zonas con acumulación de tensión y estudiar la probabilidad de futuros terremotos, no pueden determinar el día, el mes ni siquiera el año en que ocurrirá un sismo específico.

¡No te pierdas nuestro contenido, sigue a TV Azteca Baja California en Google News!

CONTENIDO RELACIONADO