Un globo no tripulado de más de 50 metros de altura y cargado con fuegos artificiales se desintegró en el cielo de São Paulo, Brasil, durante los primeros días de octubre de 2026. El incidente provocó varias detonaciones y una lluvia de pirotecnia que sorprendió a habitantes de la zona.
El artefacto se desintegró mientras volaba y los fuegos artificiales comenzaron a explotar en el aire, iluminando el cielo durante la noche. El momento fue registrado por varios testigos, quienes captaron la escena desde distintos puntos de la ciudad.
La fabricación, transporte y liberación de este tipo de globos con fuego está prohibida en Brasil y es considerada un delito ambiental. Las autoridades advierten que estos artefactos pueden provocar incendios, dañar redes eléctricas y representar un riesgo para las aeronaves, especialmente cerca de los aeropuertos.













