Un sismo de magnitud 5.9 sacudió la región de Kanto, cerca de Tokio, Japón, alrededor de las 2:00 de la madrugada del domingo 23 de agosto.
El epicentro se ubicó en el sur de la prefectura de Ibaraki, al norte de Tokio, a una profundidad aproximada de 70 kilómetros.
El terremoto sorprendió a los habitantes mientras dormían y provocó momentos de alarma. Videos difundidos en redes muestran edificios balanceándose durante varios segundos y a residentes evacuando algunos complejos de departamentos.
También se reportaron cortes de electricidad que afectaron a cientos de viviendas, además de daños menores y una tubería de agua rota en el distrito de Koto.
Las autoridades no emitieron una alerta ni un aviso de tsunami tras el terremoto.













