Un tornado preliminarmente clasificado como EF-1, con vientos sostenidos de hasta 153 km/h, azotó el estado de Missouri como parte de un brote de tormentas severas en el centro de Estados Unidos, dejando más de 500 viviendas destruidas o gravemente dañadas.
El fenómeno meteorológico provocó cortes masivos de energía eléctrica, colapso de techos y dispersión de escombros en las zonas afectadas, donde los equipos de emergencia reportan múltiples personas heridas y mantienen labores de rescate activas, mientras se confirma que el sistema de tormentas a nivel regional ha dejado víctimas mortales.













