El volcán Anak Krakatau, en Indonesia, mantiene una intensa actividad eruptiva, con explosiones intermitentes, alta actividad sísmica y emisiones de ceniza.
Las autoridades mantienen el nivel de alerta III, considerado el segundo más alto dentro del sistema de vigilancia volcánica del país, mientras continúan monitoreando la evolución del fenómeno.
Ante la actividad, permanece restringido el acceso a una zona de entre 3 y 5 km alrededor del cráter. Las emisiones de ceniza también han generado afectaciones locales y regionales para la aviación.
Por ahora, las autoridades no han reportado un riesgo inminente de un tsunami destructivo de gran magnitud.













