Hoy, 2 de febrero, muchas familias mexicanas se despiertan con el aroma de los tamales y el brillo de las velas, porque es el Día de la Candelaria, una de esas tradiciones que nos unen generación tras generación. Más allá del festejo, es un momento perfecto para acercarnos al Niño Dios y pedir por nuestra familia, salud y paz.
¿Cómo rezarle al Niño Dios?
Si quieres rezarle, no necesitas nada complicado: busca un lugar limpio y tranquilo en casa, coloca flores y velitas, y haz esta oración que tantas familias usan:
"Divino Niño Jesús, te adoro y te doy gracias por venir al mundo para salvarnos. Te pido que bendigas a mi familia, nos concedas salud, paz y fe. Ayúdanos a seguir tu ejemplo de humildad y amor. Protege nuestro hogar y escucha las peticiones que hoy te presentamos. Amén."
Después, puedes hacer tus peticiones personales o simplemente platicarle como lo harías con alguien muy querido. Al final, persignarse o cantar alguna alabanza es la cereza del pastel.
Y claro, no pueden faltar los tamales, que van mucho más allá de la comida: recuerdan viejas tradiciones prehispánicas donde se ofrecía maíz a los dioses de la lluvia, y hoy simbolizan abundancia, unión y cariño familiar.
Así que, señora, en este 2 de febrero, mientras se disfruta de un tamalito y una buena charla, también es tiempo de dar gracias, pedir bendiciones y mantener viva nuestra fe y nuestras tradiciones. Porque la Candelaria no es sólo un festejo: es la vida que sigue y la familia que se mantiene unida.
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