Frente a las costas de Quintana Roo existe un abismo submarino que parece tragarse la luz: Taam Ja’, un agujero azul cuya profundidad supera los 420 metros, de acuerdo con investigaciones científicas recientes. Su interior es tan complejo que todavía representa un desafío para los instrumentos de exploración. En sus profundidades hay capas de agua con poco oxígeno y condiciones muy distintas a las de la superficie.