Debajo de los paisajes, géiseres y aguas termales del Parque Nacional Yellowstone existe un enorme sistema volcánico que ha alimentado durante décadas historias sobre una posible gran erupción. El escenario más extremo implicaría lava, gases y enormes cantidades de ceniza capaces de afectar amplias regiones, pero eso no significa que Yellowstone esté a punto de despertar.












