Las condiciones del océano frente a la costa del sur de California están favoreciendo la presencia de distintas especies marinas, con más avistamientos de rayas, ballenas jorobadas y tiburones martillo en zonas donde habitualmente no son tan comunes.
Rayas se concentran en aguas poco profundas
Uno de los cambios que más han llamado la atención es la presencia de rayas redondas en aguas poco profundas, particularmente frente a zonas como Seal Beach y Huntington Beach. En estas áreas también se ha registrado un aumento en las picaduras de rayas, situación que suele presentarse cuando las personas tienen mayor contacto con estos animales al ingresar al mar.
Expertos en vida marina señalan que las condiciones más cálidas pueden resultar favorables para estas especies, provocando que se concentren en determinadas zonas de la costa.
Por ello, quienes visiten las playas del sur de California deben tener precaución al caminar en aguas poco profundas, especialmente en áreas donde se han reportado concentraciones de rayas.
Ballenas jorobadas se acercan a las playas
Las temperaturas más cálidas del océano también están relacionadas con cambios en la distribución de algunas de las especies que sirven como alimento para las ballenas. La presencia de anchoas y krill en aguas cercanas a la costa ha favorecido el acercamiento de ballenas jorobadas a zonas próximas a playas públicas.
Los avistamientos se han presentado en lugares como Newport Beach y Palos Verdes, donde estos enormes mamíferos marinos pueden ser observados desde puntos cercanos a la costa.
Mientras tanto, hacia zonas más al norte también se han reportado avistamientos de tiburones martillo, otra especie cuya presencia puede verse influenciada por las condiciones del océano y la disponibilidad de alimento.
¿Qué es el fenómeno de El Niño?
El Niño es la fase cálida del patrón climático conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) y se caracteriza por un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico tropical central y oriental.
Este fenómeno ocurre de manera irregular, generalmente en intervalos de dos a siete años, y puede provocar cambios en las condiciones atmosféricas y oceánicas a miles de kilómetros de distancia. En las costas de California, las variaciones en la temperatura del agua pueden modificar la distribución de especies marinas y de los organismos de los que se alimentan.