Pero la medicina moderna acaba de comprobar que gran parte de tus emociones son controladas en realidad por trillones de microorganismos viviendo en tus intestinos.
El llamado eje intestino-cerebro conecta tu sistema digestivo directamente con tu cabeza a través del nervio vago.
Bacterias intestinales específicas se encargan de producir más del noventa por ciento de la serotonina del cuerpo, el neurotransmisor principal de la felicidad y la calma, así como grandes cantidades de dopamina y ácido gamma-aminobutírico.