Las donas son uno de los panes dulces más populares del mundo, pero pocos conocen el origen de su característica forma. Su historia se remonta a Europa, específicamente a los Países Bajos, donde durante el siglo XIX se preparaban pequeñas masas fritas en forma de bolitas. Con la llegada de migrantes a Estados Unidos, surgió la idea de perforar el centro para lograr una cocción más uniforme.