Hace miles de millones de años, la Tierra pudo haber tenido océanos morados en lugar del azul que conocemos hoy. Científicos teorizan que antes de la clorofila, existía una molécula llamada retinal, capaz de absorber la luz solar y reflejar tonos rojizos o púrpuras, lo que habría dado a los mares un aspecto completamente diferente al actual.