Las canciones duran 3 minutos, por una razón que nadie te cuenta. No fue creatividad, eso es lo que pensabas. Fue una limitación técnica. A principios del siglo XX, los discos de vinilo de 78 RPM solo podían grabar de 3 a 4 minutos por lado. Si una canción duraba más, la calidad bajaba, así que la música se adaptó al formato y ese límite se volvió una regla que después llegó a la radio.