La escala Saffir-Simpson termina en categoría 5, reservada para huracanes con vientos sostenidos de 252 km/h o más. Aunque algunos científicos han planteado si debería existir una categoría 6 para sistemas todavía más extremos, actualmente no forma parte de la escala oficial, en parte porque fue diseñada principalmente para comunicar el riesgo de daños y no para establecer un límite máximo a la intensidad de los huracanes.












