Aunque su nombre puede sonar sorprendente, los ríos atmosféricos, también conocidos como “ríos del cielo”, son enormes corredores de vapor de agua que recorren miles de kilómetros sobre el océano Pacífico y llegan a Baja California. Cuando estas corrientes de humedad alcanzan tierra, pueden desencadenar lluvias intensas, nevadas e incluso inundaciones, convirtiéndose en uno de los fenómenos meteorológicos más importantes del oeste de Norteamérica.