¿Y si una montaña pudiera avisar que está a punto de deslizarse? Aunque el terreno parezca inmóvil, la tierra puede experimentar movimientos imperceptibles antes de un deslave. Hoy, los satélites y la inteligencia artificial permiten analizar esos cambios desde el espacio, identificar patrones de riesgo y localizar zonas que requieren vigilancia. Una tecnología que podría ayudar a anticiparse a uno de los fenómenos naturales más peligrosos.













