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COLUMNA José Ciccone: El estrés renovado de cada día

Según los especialistas del tema que he leído, el miedo, la ansiedad y los pensamientos negativos son síntomas constantes en la problemática del estrés.

Mujer estresada por el trabajo (Pixabay)

Hace unos días, un colega me sugería: “si quieres eliminar tu estrés, no veas, ni oigas ni leas noticia alguna en un par de semanas”, sensata recomendación pero inviable, me

dije. Es prácticamente imposible vivir alejado de la realidad que transitamos a diario para evitar estresarnos, solamente que nos encapsulemos, con todo y familia, mandando un mensaje al mundo que no estamos dispuestos a compartir noticia alguna, de las malas y de las buenas, que también las hay, creo que no va por ahí.

A pesar de los ataques virales renovados que sufrimos los humanos, hasta con nombre de simio, que nos endilgan; despreciando el valor a la naturaleza, que al fin de cuentas es la vida misma; de la violencia que no cesa en nuestro México y en todo el mundo, de funcionarios corruptos que rompieron la sagrada promesa de servir al país y a la gente que más los necesita, de los que imponen una carrera banal para llegar a tener más cosas materiales, que matarán sin remedio el tiempo; a las injusticias repetidas que vemos a cada paso y a la que ya dijimos basta, hasta el hartazgo.

Vivir en paz con uno mismo, haciendo el trabajo que nos gusta, preparándonos, innovando y creando siempre para refrescar nuestras mentes, fertilizar los sentimientos con la familia, amar a los amigos y ayudar, mucho más que con palabras, al que verdaderamente lo necesita, salir a la calle y platicar con la gente, oír y después proponer y contemporizar, no sólo criticar desde la comodidad y ‘con los vidrios levantados’.

A partir de estas premisas, superaremos el estrés cotidiano o por lo menos habremos cumplido con nosotros mismos -desde adentro-, con claridad de pensamiento, sentimientos y propósitos definidos.

Analicemos un poco más a fondo en qué consiste este mal de la vida moderna.

¿Fenómeno físico o psicológico?

Según los especialistas del tema que he leído, el miedo, la ansiedad y los pensamientos negativos son síntomas constantes en la problemática del estrés, provocando a su vez un estado recurrente de preocupación y falta de concentración. Este conjunto de hechos, produce una somatización que se manifiesta a través de palpitaciones, tensiones musculares, cefaleas y dificultad para respirar, además de generar cambios evidentes en la conducta. En consecuencia el fenómeno es tanto físico como psíquico porque afecta tanto a la mente como al cuerpo y no permite un normal desenvolvimiento de la persona en ningún ámbito que se desempeñe y además lo lleva a aislarse socialmente, provocándole trastornos en la vida laboral, social y familiar.

Entre otras causas, pueden ser detonantes para el estrés: Las malas condiciones físicas del trabajo; -sillas incómodas, herramientas en mal estado, impureza del aire, mala luminosidad, ruido excesivo e instalaciones inadecuadas-, también influyen las conexiones efectivas en cuanto a la utilización, cada vez más socorrida, de las juntas esporádicas o trabajo continuo por Zoom, la duración y los horarios de las tareas, como los trabajos nocturnos o turnos rotativos.

Estrés en el trabajo
Estrés en el trabajo (Crédito: Freepik)

Múltiples factores generadores de este mal en el trabajo

Asimismo, la sobrecarga de trabajo, o tareas excesivamente rutinarias, aumentan el estrés, también grandes exigencias de habilidades y destrezas, producto éstas de la alta competitividad en que se vive hoy. Este conjunto de situaciones generan inseguridad laboral, reduce el tiempo que el empleado le dedica a su familia, sus amigos y a sus pasatiempos y deportes favoritos.

La naturaleza de las tareas y los roles a desempeñar son otros causantes de estrés, ya sea las expectativas incumplidas, la poca transparencia en la comunicación, o un exceso de responsabilidad, por el contrario, también perjudica la falta de autonomía y participación en la decisiones.

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Los estilos de gestión de una empresa, como el miedo a lo desconocido, quizás provocado por cambios en el terreno tecnológico, también contribuyen al estrés de una persona.

Optimizar el ambiente laboral

Personas trabajando en equipo
Personas trabajando en equipo (Freepik)

Se puede actuar sobre diferentes ejes. Uno es la cultura corporativa, donde se debe priorizar un comportamiento ético y responsable, respetar y valorar a los empleados, establecer un sistema de confianza mutua y adoptar formas de trabajo innovadoras.

Otro eje estaría centrado en la satisfacción laboral, con una adecuada estructuración del tiempo y las tareas, dándole importancia a la carrera profesional y fomentando una identificación con el trabajo, como así también promoviendo el contacto social entre los empleados.

El eje del clima laboral es primordial, el cual requiere autonomía en los puestos de trabajo y un adecuado sistemas de recompensas, como así también brindar apoyo al personal y hacerlos participar en las decisiones, acompañado de un sistema positivo de evaluación.

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Otro eje esencial es la motivación laboral, influida por los salarios y las condiciones de trabajo, el desarrollo y reconocimiento profesional, un proyecto empresarial sólido y la conciliación entre la vida profesional y la personal.

Finalmente y en nuestro tema, la buena comunicación aumenta la productividad, disminuye la tensión y los rumores, reduciendo el ausentismo y la rotación.

También es importante saber escuchar y mostrar interés en las quejas de los empleados, sin tomar distancia de los mensajes negativos, lo que ayuda a evitar conflictos.

Existe también el estrés laboral crónico que se da en los profesionales del sector servicio por la atención continuada a una población problemática, porque hay una cultura de la queja, una sensibilidad por reclamar y exigir los derechos propios, pero no hay una educación de cómo hacer uso de esos derechos, lo que significa una tensión adicional para el profesional. Un empleado de informática no es cuestionado por su computadora, ni los planos cuestionan el trabajo de un ingeniero. Pero las personas que trabajan en atención al cliente, que antes tenían un prestigio vinculado a sus conocimientos y formación, constantemente son cuestionadas por ese público mejor informado que acosa, lo que se traduce en una permanente tensión laboral.

Todo esto también incide en el ámbito familiar y desestructura la vida de las personas en general, ocasionándole otros perjuicios.

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