Integrantes de la oposición han cuestionado a las autoridades y al partido en el poder tras las acusaciones emitidas por autoridades de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y al menos nueve funcionarios mexicanos, por sus posibles vínculos con el grupo criminal Los Chapitos.
El caso ha generado un fuerte oleaje político, reavivando señalamientos sobre irregularidades y falta de transparencia, que cobran mayor relevancia en el contexto actual.