Hace más de 300 millones de años, todos los continentes estaban unidos en una enorme masa de tierra conocida como Pangea.
En ese entonces no existían los países ni los océanos que conocemos hoy. Pangea también tenía paisajes muy distintos: enormes regiones secas convivían con bosques, mientras animales que ya no existen habitaban el planeta.
Con el paso de los años, las partes se fueron separando y formaron los continentes que conocemos actualmente.