Despertarse de repente a las 3 de la mañana ha sido relacionado durante años con fantasmas y fenómenos paranormales. Sin embargo, la ciencia ofrece una explicación mucho más natural.
El sueño ocurre en ciclos y, conforme avanza la noche, pasamos más tiempo en etapas de sueño ligero. Esto hace que sea más fácil despertar por un ruido, un movimiento o incluso un cambio de temperatura.
Además, el reloj biológico regula hormonas como la melatonina y el cortisol, que influyen en nuestros periodos de sueño y vigilia.