Los cohetes reutilizables están transformando la industria espacial al permitir que sus componentes regresen a la Tierra después de cada lanzamiento y puedan utilizarse en nuevas misiones. Uno de los ejemplos más conocidos es el Falcon 9 de SpaceX, que aterriza verticalmente mediante sus propios motores.
Esta tecnología busca reducir los costos de los viajes espaciales y aumentar la frecuencia de los lanzamientos. Empresas como Rocket Lab y Relativity Space también trabajan en sistemas de recuperación, mientras otros países avanzan en sus propias pruebas para impulsar una nueva etapa de exploración espacial.













